Todo aficionado a la acuariofilia conoce el ciclo básico del nitrógeno: el amoníaco tóxico se convierte en nitritos gracias a las bacterias nitrosomonas, y estos a su vez en nitratos gracias a las nitrobacter. Sin embargo, detenerse ahí es ignorar la fase más avanzada de la filtración biológica: el control y reducción de los nitratos acumulados mediante las bacterias desnitrificantes.
¿Qué es una zona anaeróbica y cómo funciona la desnitrificación?
Mientras que el filtrado convencional requiere un flujo constante de oxígeno (zonas aeróbicas), el proceso de desnitrificación ocurre en entornos donde el oxígeno disuelto es prácticamente inexistente (zonas anoxias o anaeróbicas controladas):
- El papel de los materiales porosos profundos: Canutillos cerámicos de microporos ultra finos o el centro de bloques de sustrato masivo permiten que el agua circule con tanta lentitud que el oxígeno se consume por completo antes de salir.
- Transformación química: En estas micro-zonas, bacterias especializadas utilizan el oxígeno unido a las moléculas de nitrato en lugar de oxígeno libre, liberando gas nitrógeno inofensivo ($N_2$) que se disipa de forma natural en la atmósfera.
Cómo favorecer la desnitrificación sin poner en riesgo tu acuario
Forzar zonas anaeróbicas sin control puede generar bolsas de putrefacción y acumulación de sulfuro de hidrógeno tóxico. Para lograrlo de forma segura:
- Utiliza matriz filtrante de alta densidad: Emplea soportes con microporos muy cerrados colocados en la última etapa de flujo lento de tu filtro exterior.
- Mantienes una carga biológica equilibrada: Evita la acumulación excesiva de lodos orgánicos gruesos que saturen los poros del material filtrante y bloqueen el flujo interno necesario.
